¡Ziggy Marley cambia el reggae por el pop en su primer disco en solitario!

Es un animal. Pero actualmente atraviesa un proceso de metamorfosis ambulante. "Me gustaría ser una libélula."
Las palabras son de Ziggy Marley, que nació hijo de pez grande y anda soñando con tener alas. El heredero más famoso de Bob Marley (que tuvo 11 hijos "oficiales") lanza en mayo su primer disco en solitario y bien acompañado. Se llama "Dragonfly" y tiene dos sorpresas: casi nada de reggae y nada de Melody Makers (el grupo que lo acompaña desde el inicio de su carrera y está formado por Ziggy y tres de sus hermanos). En lugar de la familia, participan en el disco nombres del más allá del reggae, como Flea y John Frusciante, de Red Hot Chili Peppers. Es decir, hay novedad de sobra en los cielos de Jamaica.
"Este disco es como una aventura personal, no quiero quedar atado a nada" - cuenta Ziggy, hablando (entre largas pausas para pensar) por teléfono desde Miami. "He madurado bastante y quiero ampliar mis horizontes. No olvidé el reggae, solo mostré de dónde vienen mis raíces. Solo quise ser fiel a mí mismo."
La canción-título tiene un mensaje ecológico. Esta historia de ser fiel consigo mismo está descrita en una de las mejores canciones del disco, el delicioso pop chicle "True to myself", que podría estar muy bien en un disco de Eagle Eye Cherry o Ben Harper. Producido por Ziggy y los "forasteros" Scott Litt (que ya trabajó con R.E.M.) y Ross Hogart (que firmó discos de Metallica), "Dragonfly" muestra al heredero pródigo de la familia Marley batiendo alas hacia el soul, r&b y pop. Es un disco bueno para consumir estirado en el sofá y también recomendable como remedio anti-estrés en el walkman o en la radio del coche. Además de los dos integrantes de Red Hot Chili Pepers, el disco tiene también como invitados al veterano músico estadounidense David Lindley y al DJ Chris Kilmore, que suele tocar con la banda de metal Incubus.
"Fue genial trabajar con personas de otras áreas, con otros puntos de vista. Lo que nos unió fue la pasión por la música. Y a Flea le encanta el reggae" cuenta, antes de bromear y cantar fragmentos de "Give it away", de los Peppers. Reggae de verdad en "Dragonfly" solo de leve, en la canción "Shalom salaam", que pide paz en Oriente Medio y mete el dedo en las heridas abiertas de un mundo liderado por un emperador que parece salido de las páginas de la revista "Mad".
"La paz es todo lo que queremos. Vivir con miedo no es vivir. No es posible exportar o cultivar el miedo como forma de vida. Tenemos que vivir en paz, independientemente de nuestras religiones."
En otra canción, "In the name of God", Ziggy profundiza en el asunto: critica el uso indebido de Su nombre ("En nombre de Dios matas/En nombre de Dios conquistas") y, radicalizando, llega a pedir el fin de todas las religiones. No queda claro si incluye ahí el fin también de la secta rastafari, de la cual es ferviente adepto, como lo fue su padre.
"Claro que esta canción puede estar dirigida a George W. Bush y a cualquier otro político que use la religión para fomentar la guerra" protesta. "Lo que nos divide es esta ilusión de que una religión es mejor que otra."
Hablando (mal) de guerras, ¿cómo cree Ziggy que reaccionaría el padre Bob si estuviera vivo, presenciando otro conflicto? "Cantaría su canción "War" y diría, como en la letra, que "Hasta que la idea de que una raza es superior a otra sea final y permanentemente abolida, habrá guerra por doquier".
De vuelta al disco, la pista-título muestra a Ziggy luchando en otro frente, el ecológico. La verde "Dragonfly" tiene la letra escrita desde el punto de vista... de una libélula, volando por ahí y viendo los estragos causados por el hombre. "Es una visión de los animales sobre nosotros, seres humanos" explica. "Ellos se vuelven inteligentes y nosotros nos convertimos en animales no pensantes, lo cual no está muy lejos de la realidad. De hecho, la canción trata de ecología, pero también de igualdad. Todos somos hijos del mismo creador." Para la gira de "Dragonfly", Ziggy Marley volará por el mundo sin los Melody Makers y acompañado por una banda que, según él, aún se está formando.
"Estoy reuniendo una nueva generación de músicos jamaicanos y algunos invitados" - cuenta. "De la misma forma que fue bueno grabar el disco con músicos de otras áreas, será genial excursionar con gente nueva. Eso amplía la mente." Antes de colgar el teléfono y volar a otra entrevista, el hombre-libélula suspira un poco y dice:
"Necesitamos paz."
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#Reggae