Lee 'Scratch' Perry comenzó su carrera trabajando como "hace-todo" en Studio One, bajo las órdenes del legendario productor Coxsone Dodd. A mediados de la década de 60, era una mezcla de mensajero, técnico de sonido, compositor, deejay, seguridad y también vocalista, mostrando todo su eclecticismo — fue allí donde grabó las pistas reunidas en CHICKEN SCRATCH.
Después de siete años de trabajo, se peleó con Coxsone por los bajos salarios y la falta de reconocimiento, y fue a trabajar con Joe Gibbs, que en la época aún no era productor, pero tenía mucho dinero. Perry pasó a comandar el sello de Gibbs, consiguiendo algunos hits con sus producciones, entre ellas una canción con acusaciones directas a su ex-patrón.
Poco tiempo después dejó al nuevo jefe, nuevamente disparando para todos lados, dando muestras de su genio terrible y de su fuerte personalidad. A partir de 68 pasó a trabajar por cuenta propia creando su propio sello, el Upsetter, y reclutando algunos jóvenes músicos para formar su banda de estudio, los Upsetters.
La formación incluía a los hermanos Family Man y Carlton Barrett en bajo/batería, el guitarrista Alva Lewis, el tecladista Glen Adams y Max Romeo en las voces. En la época todos circulaban por Kingston viendo películas del estilo "western-spaghetti" en el cine por la tarde, y pasaban las noches en el estudio, donde, debidamente inspirados, creaban ritmos demoledores.
En 69, Perry emplazó un hit con la banda en Inglaterra justamente inspirado en tales películas, "Return of Django", lo que les reportó seis semanas de shows. Fue la primera gira de un grupo jamaicano por allá. Justamente en esa época, los caminos de Lee Perry se cruzaron con los de Bob Marley, en términos profesionales, ya que se conocían de los tiempos del ska, habiendo ambos trabajado con Coxsone en Studio One.
Las cosas estaban cambiando en la emergente escena reggae jamaicana con la aparición de nuevos sellos y productores independientes, que ponían en jaque el reinado de los dos mayores productores hasta entonces, Coxsone y Duke Reid. Así, los Wailers, que estaban sin productor después de haber triunfado y peleado con Coxsone, acabaron topándose con Lee Perry, entonces luchando por su espacio en el competitivo mercado.
Después de algunas jams y grabaciones con los Upsetters, Bob Marley intimó al grupo a abandonar a Perry y unirse a ellos, con el argumento de que la unión de la mejor banda de estudio con el mejor grupo vocal de Jamaica sería devastadora. Cuando Lee Perry supo del intento de Bob quedó furioso, al punto de querer matarlo. El caso solo se resolvió en un tête-à-tête entre los dos, cuando después de horas de discusión acalorada llegaron a un acuerdo, saliendo de la sala en medio de risas y palmadas en la espalda.
Los Upsetters se unirían a los Wailers, sí, pero el productor exclusivo sería, obviamente, el propio Perry. Pronto todos estarían en el estudio, creando lo que sería el punto alto no solo de las carreras de cada uno sino también de la propia historia de la música jamaicana. La química en las sesiones de los Wailers con los Upsetters bajo el comando genial de Lee Perry fue fenomenal, tal la cantidad de clásicos producidos que cambiaron los rumos del reggae, y sirvieron de base al enorme éxito alcanzado por Bob en la secuencia, estableciendo a Lee Perry como uno de los grandes productores de Jamaica.
Muchas de las canciones que salieron de esas sesiones — "Small Axe", "Duppy Conqueror", "Kaya", "Put it on", entre otras — fueron regrabadas después por Bob, pero la magia de las grabaciones originales nunca sería superada. Entre 69 y 70 las cosas funcionaron bien, pero en 71 la luna de miel entre Lee Perry y los Wailers terminó. Tratándose de personalidades fuertes, fue hasta natural la ruptura de la relación de amor y odio establecida entre ellos, en medio de acusaciones mutuas.
Los Wailers se quedaron con los hermanos Barrett, reformulando el grupo y firmando contrato con Island en 72, donde continuaron haciendo historia. Los demás músicos siguieron su camino y Lee Perry se quedó con el nombre Upsetter, convocando nuevos músicos para su próximo proyecto.
Con el fin de la revolucionaria asociación con los Wailers, Lee 'Scratch' Perry comenzó a construir un estudio que llegaría a llamarse Black Ark (cuya producción fue compilada en varias colectáneas, entre las cuales la sublime ARKOLOGY), reformulando la formación de los Upsetters.
Ya establecido como productor, consiguió su independencia en relación a los tradicionales jefes jamaicanos y se afirmó como uno de los nombres más importantes de la escena reggae. Entre 74 y 79, el Black Ark fue una potente usina musical y dictó las reglas en la música de la isla, bajo el mando de su trastornado constructor/comandante. El sonido del Scratch y de su cofradía marcó época con producciones innovadoras y adelantadas a su tiempo.
Pasaron por las manos del Scratch nombres como Max Romeo, Junior Murvin, Heptones, Gregory Isaacs, Junior Byles, Congos, además de novatos a quienes daba la tan soñada primera oportunidad. Y aún encontraba tiempo para cuidar de su carrera en solitario.
Con las atenciones del mundo volcadas hacia Jamaica por cuenta del éxito de Bob Marley, era natural que la música de Lee Perry se destacara, llevándolo a vuelos internacionales. Island Records firmó con él un contrato de distribución, y su estilo acabó llamando la atención de figuras como Paul McCartney y the Clash, que inclusive regrabaría en su primer disco la clásica 'Police and Thieves'.
Para mantener la tradición, pasado un tiempo rompió con Chris Blackwell, jefe de la disquera, a quien también hizo acusaciones a través de sus canciones. Lee Perry vivió todo ese período encerrado en el estudio, a las vueltas con interminables sesiones de grabación regadas a alcohol y ganja en profusión.
Esto sumado a las atribuciones del estrellato lo llevó a sufrir una seria crisis nerviosa, que culminó con el incendio del Black Ark, prendido por él mismo, en 79, en un episodio trágico. Además de darse un tiro en el pie, acabó abandonado por su mujer, cansada de tener que soportar su estilo de vida. El acontecimiento significó una ruptura radical con el pasado y marcó el inicio de una fase en que pasó a tener un comportamiento algo excéntrico.
A veces recibía periodistas actuando de manera extraña, en medio de las ruinas del estudio, totalmente cubiertas de graffitis y otras pinturas, y hacía locuras de todo tipo, siempre con un discurso algo fuera de órbita. Por estas y otras, quedó con fama de loco. Perry pasaría los años siguientes errando entre Europa y Jamaica, llegando a vivir en Amsterdam y grabando (pocos) discos. Una de sus decisiones fue dejar de producir otros artistas, y hubo una vez en que intentó reconstruir el estudio, pero el intento acabó fracasando.
En 82 y 84 emitió las primeras señales de que podría volver a la antigua forma con el lanzamiento de dos óptimos discos, pero fue solo en 87 que finalmente ocurrió el retorno definitivo del genio a sus mejores días. Trabajando en conjunto con el productor inglés Adrian Sherwood y su banda, la Dub Syndicate, Perry lanzaría el clásico "Time Boom X De Devil Dead", mucho más que una obra maestra.
Fue su vuelta a la escena en grande. En la secuencia se siguieron otros excelentes lanzamientos, así como varias reediciones de sus ahora legendarias producciones de los años 70. Establecido en Suiza con una nueva esposa, Lee 'Scratch' Perry se mantiene como uno de los nombres más importantes y decisivos en la historia del Reggae. Las últimas noticias que se tienen de él es que estaría trabajando con el hijo Omar, en la tentativa de recuperar cintas antiguas con material grabado en el Black Ark, y construyendo en casa un nuevo estudio, esta vez llamado Blue Ark, de donde sin duda saldrán grandes producciones.

