Dueño de una voz y de un carisma muy particulares, RAS BERNARDO ayudó a popularizar un estilo de música que durante mucho tiempo no recibió la debida importancia aquí en Brasil: el reggae.
A bordo del pionero Cidade Negra, RAS BERNARDO enfrentó el período más difícil de ese proceso que iba desde la desconfianza de los medios en general hasta el impacto que causaba a las personas en las calles con sus ya crecidas dreadlocks. Hoy, tras tres discos lanzados (dos con el antiguo grupo, uno ya como artista solista), varios éxitos (Falar a Verdade, Conciliação, Pensamento), shows por todo el país y en el exterior (Jamaica, Estados Unidos, Francia), además de experiencias en estudios y en escenarios con algunas de las mayores estrellas del género (Jimmy Cliff, Steel Pulse, Aswad, Ziggy Marley), todo debería ser más fácil en la carrera de este cantante y compositor con tantos "servicios prestados".
Debería serlo, pero no lo es. En esta tierra donde se debe matar un león por día (y justamente en el momento en que el reggae se afirma como estilo de música y de comportamiento junto a la juventud), RAS BERNARDO se ve ahora frente a frente con dos desafíos:
Primero, el de demostrar a quienes ya lo conocen que toda esa trayectoria no se dio por mera obra del azar.
Un artista de éxito no se fabrica de la noche a la mañana, así como el talento no es algo que se desaprenda en un abrir y cerrar de ojos.
Segundo, el de acercarse a quienes oyeron hablar del cantante original de Cidade Negra pero que no lo vieron brillar en el escenario con toda intensidad. Aunque no hayan acompañado de cerca el inicio de su carrera, muchos jóvenes de ahora se sienten totalmente sintonizados con las músicas y letras cantadas por RAS BERNARDO cuando aún era el frontman de Cidade Negra.
Pero todo esto, lejos de constituir una "misión imposible", está sirviendo solo para una vuelta más de alguien que ya tuvo que sacudir mucho polvo para salir de Belford Roxo y ganar la vida y el mundo solo con la fuerza de su inspiración y de su arte.
Mientras prepara su segundo disco solista, RAS BERNARDO aprovecha para reafirmar ideas y convicciones que un día lo hicieron optar por el camino más difícil: el de nadar contra la corriente y mantenerse fiel al estilo que lo consagró. Y eso es precisamente lo que esperan todos los fans de la buena y auténtica reggae music. Señoras y señores, con ustedes... ¡¡RAS BERNARDO, para lo que dé y venga!!

