El "padre", el rey del reggae, entre otras denominaciones cariñosas, revelan la importancia de este monstruo sagrado de la música jamaicana. Además de su maestría, la verdad irrefutable: U-Roy es el precursor del rap. A finales de los años 60, U-Roy creó un estilo hasta entonces inusitado, que en Jamaica pronto pasó a llamarse "toast". Esto no era más que el improviso verbal (hablado) al ritmo de las canciones, como hacen los repentistas nordestinos, guardadas las debidas proporciones. U-Roy era DJ de un equipo de sonido mecánico llamado "El Paso", uno de los más populares de Jamaica.
Pronto se convirtió en mito. Fue invitado a grabar en disco aquello que improvisaba en las plazas de Kingston. El hecho es que los guetos jamaicanos en las grandes ciudades americanas acabaron importando este tipo de música a Estados Unidos, atrayendo la atención de los propios guetos americanos que fueron adhiriendo al estilo. Este mérito mundial es poco para intentar revelar la dimensión del talento de U-Roy.

