Reggae · 24 de febrero de 2010
¡El reggae gana cada vez más admiradores en Belém! ¡Consulta!
Quienes disfrutan bailar un buen reggae saben que aquí no faltan lugares para ello. Desde la década de 1970, el ritmo salió de la pequeña Ja

Quienes disfrutan bailar un buen reggae saben que aquí no faltan lugares para ello. Desde la década de 1970, el ritmo salió de la pequeña Jamaica para estallar en el resto del mundo y en Belém no podía ser diferente: muchos adeptos se entregaron a la cadencia del ritmo jamaicano y abrazaron la filosofía de paz y amor.
De los años 90 hasta principios de 2000, surgieron varios espacios ideales para bailar reggae en la ciudad: Mormaço, Solamar, Açaí Biruta, Rainha Bar, Urubu Black y, en Icoaraci, Coisa de Negro. También aprovechando ese momento, muchos amantes del género montaron una banda.
Açy Aires, vocalista de Jaffa Reggae, cuenta que el público regueiro de la ciudad solo crece. "El número de personas que gustan de reggae ha aumentado bastante, principalmente porque surgieron muchas bandas aquí en Belém y, gracias a eso, la gente conoció más el ritmo. Eso también favoreció la aparición de muchas casas que apuestan al estilo en fiestas exclusivas de reggae. Todos saben que hay público para eso", evalúa el músico.
Tiene razón. También hay varios bares que reservan un día especial para los amantes del reggae: Sputinik, los lunes; Boteco da Tamandaré, los miércoles; Botequim, los jueves; y Casa Velha, los sábados. ¿Los martes aprovechamos para descansar, no?
INCENTIVO
Algunas bandas se destacan sobremanera en el escenario local, como Yemanjah Roots, Jaffa Reggae (que lanzará un CD autoral este año) y Reggae Town. Además de los DJs Alex Roots, Porco Voador, Enilson Nonato (foto) y Victor Pedra, entre tantos otros. El negocio está tan fructífero por aquí que se creó una entidad para valorizar el reggae, la Associação dos Movimentos Reggae (AMOR), que desde 1996 destaca el estilo no solo como música sino como herramienta de promoción social. AMOR promueve charlas sobre la relación del reggae con el combate al prejuicio racial y las desigualdades sociales, además de una serie de acciones de inclusión, como proyección de películas y fiestas como 'Reggae é Cultura', todos los sábados en Coisa de Negro. La propuesta es llevar a la práctica la filosofía que pulsa en las letras. "Queremos mostrar que el reggae no es solo la danza sino una cultura. A través del ritmo y las letras podemos involucrar a las personas, hacer trabajos sociales para ayudar al prójimo, porque el reggae predica eso", explica Enilson Nonato, coordinador de AMOR.VEN A BAILAR REGGAE
El estudiante de multimedia André Palmeira, 23 años, es tan apasionado por el reggae que por eso siempre adelanta su fin de semana. "Empiezo saliendo el jueves, día en que disfruto un reggae en Botequim. El viernes voy a Rainha Bar, el sábado estoy en Urubu Black y el domingo en Solamar o Açaí Biruta", cuenta, riendo. El reggae entró en la vida de André hace cuatro años, cuando los amigos lo invitaron a disfrutar al son de Bob Marley y Peter Tosh. "Me pareció agradable la cadencia, entonces empecé a ir siempre que me llamaban. Creo que las canciones son muy buenas, siempre transmiten un mensaje positivo", dice el estudiante. La analista de sistemas Ana Paula Santos, 27 años, lleva reggae en el corazón. "El reggae es el ritmo que más escucho; me gusta no solo bailar sino también las letras, que predican el amor, la fe y la ayuda al prójimo. Todos los viernes y domingos es seguro que voy a bailar reggae", dice.DONDE TODO COMENZÓ
Allá por los años 60, el pueblo jamaicano, sin voz sobre quienes detentaban el poder político, expresaba sus lamentos cantando sobre todo lo que sufrían, como la miseria y la discriminación racial. Un joven de cabellos largos que, como dicen, tenía un rostro algo difícil de visualizar por el humo que lo cubría, se convirtió en el mayor ícono de este género musical, más tarde conocido como reggae. Su nombre, claro, era Bob Marley. Las canciones cantan las desigualdades sociales, el prejuicio, el hambre, además de asuntos religiosos, principalmente exaltando a Jah. El reggae defiende también la idea de que las personas deben ascender y superar su situación social mediante el compromiso político y espiritual. La música también marcó moda: no fueron pocos los que asumieron el cabello rastafári o empezaron a usar ropas y accesorios en rojo, amarillo y verde.Categoría
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