Reggae · 19 de marzo de 2020
¡El día en que Bob Marley jugó fútbol en la cancha de Chico Buarque!
Hoy, 19 de marzo, recordamos que en 1980 - hace 38 años - Bob Marley y otros astros del reggae visitaron Brasil, eternizando un momento de p

Hoy, 19 de marzo, recordamos que en 1980 - hace 38 años - Bob Marley y otros astros del reggae visitaron Brasil, eternizando un momento de placer del cual el rey era devoto confeso: el fútbol.
Bob Marley estuvo en Brasil en una sola ocasión, en marzo de 1980, cuando visitó el país junto a Junior Marvin (guitarrista de los Wailers), Jacob Miller (vocalista de Inner Circle), Chris Blackwell (director de Island Records) y la esposa de Blackwell, para participar en la fiesta que inauguró las actividades del sello alemán Ariola en el país. Island, discográfica original de los Wailers, era entonces un sello de Ariola.
(Bob Marley, un buen jugador de picados)
Bob interrumpió las sesiones de grabación que resultarían en el álbum ‘Uprising’ para venir a Brasil. En la bajada en Manaus, para reabastecimiento, el jet privado que transportaba a Bob y su grupo quedó retenido por algunas horas. El gobierno militar ciertamente no veía con buenos ojos la llegada de aquella comitiva humeante.
Después de alguna negociación, las autoridades acabaron cediendo, pero sin liberar visas de trabajo, lo que desalentó a quienes pensaron en improvisar una presentación de ellos en suelo brasileño. Luego bajaron en Brasília y despegaron rápidamente rumbo a Rio de Janeiro.
Llegaron al aeropuerto Santos Dumont a las 18h30 del martes 18 de marzo, ante gran euforia de reporteros que buscaban al entonces conocido autor de “No Woman No Cry”, que ya había vendido 500 mil copias en la versión de Gilberto Gil en tierras brasileñas. Sus primeras declaraciones fueron sobre la música brasileña:
El samba y el reggae son la misma cosa, tienen el mismo sentimiento de las raíces africanas...” - y también dijo que Jah era como nuestro Dios, pues poca gente Lo conoce. El grupo se hospedó en el Copacabana Palace.
Al día siguiente por la mañana, 19 de marzo, salieron a dar algunas vueltas por la Ciudad Maravillosa y quisieron conocer la favela de Rocinha, que les pareció muy parecida a los guetos de Jamaica. Como no habían traído un cocinero para prepararles comida I-tal - cocina natural seguida por los rastafaris - Bob, Junior y Jacob se alimentaron solo con jugos de frutas. Según un acompañante brasileño, cada uno bebió quince vasos de jugo y a Bob le gustaron más los de mango y maracuyá.
Después los tres fueron de compras y recorrieron tiendas de material deportivo buscando uniformes y otros equipos. Los instrumentos musicales tampoco fueron olvidados y los tres rastas llevaron guitarras, maracas, atabaques y cuícas. Los artículos deportivos estrenaron en el famoso partido en el campo de Chico Buarque.
A las 16h00 del 19 de marzo de 1980, en el km 18 de la Avenida Sernambetiba - con tres horas de atraso - los jamaiquinos llegaron al reducto futbolero de Chico Buarque, donde empleados de Ariola jugaban animadamente contra algunos contratados de la discográfica en Brasil, como el anfitrión Chico Buarque, Toquinho, Alceu Valença y otros. Los equipos fueron rápidamente reorganizados y quedaron así:
(Formación del equipo de Bob Marley)
De un lado, Bob Marley, Junior Marvin, Paulo César Caju, Toquinho, Chico y Jacob Miller; del otro, Alceu Valença, Chicão (músico de la banda de Jorge - todavía Ben) y cuatro empleados más de la discográfica. Antes de empezar el partido, Bob recibió una camiseta 10 del Santos y sonrió, diciendo “Pelé”, para luego explicar que jugaba en cualquier posición. Pero fue al ataque y el marcador quedó 3 a 0 para su equipo, con goles de él, Chico y Paulo César.
Paulo César Cajú - que jugó en el Mundial del 70 - fue el más festejado por Bob, quien le dijo: “Soy fan de tu fútbol”, a lo que Paulo César respondió: “Y yo, de tu música”. Bob recordó el campeonato mundial que marcó a la isla del reggae:
Rivelino, Jairzinho, Pelé… Brasil es mi equipo. Jamaica gusta del fútbol por causa de Brasil”.
Es fácil percibir que la gente aquí tiene ritmo y feeling, no solo al caminar, sino al hablar y en el propio interés demostrado por la música en cualquiera de sus manifestaciones”.
(Bob Marley, un buen jugador de picados)
El samba y el reggae son la misma cosa, tienen el mismo sentimiento de las raíces africanas...” - y también dijo que Jah era como nuestro Dios, pues poca gente Lo conoce. El grupo se hospedó en el Copacabana Palace.
Al día siguiente por la mañana, 19 de marzo, salieron a dar algunas vueltas por la Ciudad Maravillosa y quisieron conocer la favela de Rocinha, que les pareció muy parecida a los guetos de Jamaica. Como no habían traído un cocinero para prepararles comida I-tal - cocina natural seguida por los rastafaris - Bob, Junior y Jacob se alimentaron solo con jugos de frutas. Según un acompañante brasileño, cada uno bebió quince vasos de jugo y a Bob le gustaron más los de mango y maracuyá.
Después los tres fueron de compras y recorrieron tiendas de material deportivo buscando uniformes y otros equipos. Los instrumentos musicales tampoco fueron olvidados y los tres rastas llevaron guitarras, maracas, atabaques y cuícas. Los artículos deportivos estrenaron en el famoso partido en el campo de Chico Buarque.
A las 16h00 del 19 de marzo de 1980, en el km 18 de la Avenida Sernambetiba - con tres horas de atraso - los jamaiquinos llegaron al reducto futbolero de Chico Buarque, donde empleados de Ariola jugaban animadamente contra algunos contratados de la discográfica en Brasil, como el anfitrión Chico Buarque, Toquinho, Alceu Valença y otros. Los equipos fueron rápidamente reorganizados y quedaron así:
(Formación del equipo de Bob Marley)
(De izquierda a derecha de pie: Junior Marvin, Toquinho y João Luiz Albuquerque. Abajo: Jacob Miller, Chico Buarque, Paulo César Cajú y Bob Marley.)
Rivelino, Jairzinho, Pelé… Brasil es mi equipo. Jamaica gusta del fútbol por causa de Brasil”.
DESPUÉS DEL FÚTBOL, LA FIESTA
Tras jugar con los amigos brasileños, el grupo se dirigió al principal motivo de su llegada a Brasil: participar en la fiesta que inauguró las actividades del sello alemán Ariola en el país. La fiesta en lo alto del Morro da Urca tuvo más de 1000 invitados y colados, con tragafuegos, cartomante y fuegos artificiales. Bob Marley llegó con sus amigos a las 22h00 y fue directo a un palco. Después de los discursos de los directores de la discográfica, se apartó para ver la presentación de Moraes Moreira, que comenzó a medianoche y llenó la pista de baile. La agitación fue tanta que Bob debe haber percibido el significado de la expresión “Rio Babilônia”. La esperanza general era que hiciera una participación. Moraes llamó a Baby al escenario para cantar su versión y tal vez hacer que Bob se decidiera. Pero a esa hora él ya se estaba levantando y arrastrando reporteros, fotógrafos y curiosos a su paso, hablando con periodistas mientras se encaminaba hacia el teleférico. En su último día en el país, Bob participó en una rueda de prensa donde declaró que los músicos deben ser portavoces de las masas oprimidas. Para él, la responsabilidad era aún mayor debido a sus creencias religiosas. La filosofía del reggae explica todo eso. El reggae se propagó desde los guetos y siempre fue fiel a sus orígenes, llevando al mundo un mensaje de rebelión, protesta y lucha por los derechos humanos. Siempre muy atento y sin ninguna demostración de estrellato, cumplió su agenda y volvió a casa cargado de instrumentos de percusión brasileños. En el avión de regreso a Jamaica, Bob incluso compuso, inspirado en el samba, la canción "Could You Be Loved", un clásico con raíces brasileñas. Es posible oír la cuíca sonando en la introducción de la música. Sobre los brasileños dijo:
Es fácil percibir que la gente aquí tiene ritmo y feeling, no solo al caminar, sino al hablar y en el propio interés demostrado por la música en cualquiera de sus manifestaciones”.Categoría
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